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lunes, 23 de agosto de 2010

La princesa de mis sueños.

Al cabo de los segundos me quedé sin aliento. Ese fue el mejor beso que han degustado mis labios. Compartimos nuestra soledad bajo el porche mientras la deliciosa lluvia caía, y me prometí que nunca iba a dejarte escapar y que ibas a ser tu la princesa de mis sueños, y nunca mejor dicho.
A la noche, los padres de Madi estaban en el salón viendo una película de terror. Como a mi princesa no le gustan las películas de miedo, decidimos irnos a su cuarto, y como no, disfrutar de un rato más de intimidad entre aquellas sabanas blancas de olor a canela, se agradecía. Nada más llegar al cuarto nos tiramos abrasados a la cama. Hoy era el día perfecto, padres distraídos en el salón y hermanos en casa de sus ''amigas''. Teníamos el momento perfecto para compartir más que saliva. Y no me refiero a lo sexual, me refiero a compartir un segundo más de enamoradas miradas. Hacía un frío polar, y Madi se levantó para cerrar la ventana, a lo que yo le dije;
- Princesa se te a caído el papel.
- ¿Qué papel?. -me respondió con cara de boba enamorada.
- El que envuelve ese bombón. -tranquilicé a lo cursi.
Soltó esa sonrisita que me cautiva como siempre, y nos fundimos con un solo beso.
Tras 2 horas de intensas carcajadas y anécdotas, los padres tocaron en la puerta y entraron, en ese momento Madi estaba sentada en mi barriga besándome. Los padres de Madi son americanos antiguos, y piensan que el roze entre una pareja se debe efectuar cuando se enamoren, es decir, cuando firmen un papel diciendo que están casados.
- ¡Pero como te atreves a descolocar a mi hija Madison en mi propia casa! -dijo el padre gritando.
- Papá no es lo que parece, no estábamos haciendo nada. -dijo Madi asustada.
- Madison Smith Lorens enséñale a tu amigo donde está la puerta. -dijo la madre un tanto estúpida.
Aquellos minutos fueron desesperantes, aunque no tan desesperante cuando me despierto llorando y sabiendo que todo lo que estaba ocurriendo era un sueño. La princesa de la que me había enamorado era un simple y acortado sueño.

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