El dolor empieza mientras la música desaparece.Yo estoy aquí alejado con mas de lo que puedo soportar. Necesito que me levantes para solo pasar esta noche, porque sé que descansaré mañana. Seré lo suficientemente fuerte para intentar conquistar a mi propio e insensible corazón.
Cariño, cuando el cielo se despeja y todo está dicho y hecho, me daré cuenta de que todos necesitamos a alguien. Me daré cuenta que sin corazón solo somos máquinas sin color ninguno.
Solo te pido que cuando me veas estrellar y no haya un lugar donde caer, me levantes aún más alto. Llévame por encima de toda esta mentira que hemos creado. Solo necesito que me digas alzando la voz que me considerarás amor. Sólo llévame a través de esta noche oscura.
Pero me mentiste con tus propios ojos y me dejaste caer al vacío.
Ahora que ya he descansado, me digo a mi mismo; Parece que fue ayer cuando vi tu rostro. Me dijiste lo orgulloso que estabas y me aleje. Si hubiera sabido lo que se ahora, no debería haberte obligado a que me levantaras más allá del sufrimiento, porque te hice cargar con mis enormes penas desabridas. Pero no hay nada que no haría que volver a escuchar tu voz, perdonar tus errores, y llamarte, aunque sé que no estarás ahí para cogerlo.
Corazón, perdón por culparte de todo lo que yo no podia hacer. Perdón por herirme a mi mismo y odiarte. Algunos días me siento destrozado y no lo admito. A veces me quiero esconder porque es a ti a quien extraño. ¿Sabes que es muy dificil decir adios cuando se viene a esto?
No hay nada que no quiera que tener otra oportunidad. Mirar en tus ojos y verte mirar atrás.
Si tuviera solo un día más, te diría cuanto te he extrañado desde que te fuiste.
Te repetiría, perdón por culparte de todo lo que no pude hacer, hiriéndome, a mi mismo.
lunes, 26 de julio de 2010
sábado, 24 de julio de 2010
Llegaremos a tiempo.
Me pregunté, ¿Si te arrancan al niño que llevamos por dentro, y te quitan la teta y te cambian de cuento? ¿Llegaremos a tiempo?
No te tragues la pena, porque nuestros corazones no están muertos.
Si te anclaran las alas en el muelle del viento, te prometo que te espero un segundo en la orilla del tiempo. Podrás Llegar cuando vayas más allá del intento. No te preocupes yo estoy seguro de que llegaremos a tiempo.
Si te desabrochan el corazón, no permitas que te anuden la respiración.
Hazme caso, no te quedes aguardando a que pinte la ocasión.
¿Sabes que la vida son dos trazos y un borrón? A veces tengo miedo que se rompa la esperanza, y que la libertad se quede sin alas.
También tengo miedo que haya un día sin mañana y que el miedo tenga miedo.
No te rindas si te echa un pulso y puede más. Un consejo, no te rindas. No te sientes a esperar.
Si robaran el mapa del país de los sueños, ¿Crees que su corazón latera por dentro?
Aprendí a saber que si me caigo, me levanto, y que si me arrimo, es que te quiero.
¿Nunca te han dicho que es mejor lento que parado?
Solo pueden contigo si te acabas rindiendo. Si disparan por fuera y te matan por dentro, ¿Piensas llegar a tiempo cuando vayas más allá del intento?
Me respondí, exacto, llegaremos a tiempo.
No te tragues la pena, porque nuestros corazones no están muertos.
Si te anclaran las alas en el muelle del viento, te prometo que te espero un segundo en la orilla del tiempo. Podrás Llegar cuando vayas más allá del intento. No te preocupes yo estoy seguro de que llegaremos a tiempo.
Si te desabrochan el corazón, no permitas que te anuden la respiración.
Hazme caso, no te quedes aguardando a que pinte la ocasión.
¿Sabes que la vida son dos trazos y un borrón? A veces tengo miedo que se rompa la esperanza, y que la libertad se quede sin alas.
También tengo miedo que haya un día sin mañana y que el miedo tenga miedo.
No te rindas si te echa un pulso y puede más. Un consejo, no te rindas. No te sientes a esperar.
Si robaran el mapa del país de los sueños, ¿Crees que su corazón latera por dentro?
Aprendí a saber que si me caigo, me levanto, y que si me arrimo, es que te quiero.
¿Nunca te han dicho que es mejor lento que parado?
Solo pueden contigo si te acabas rindiendo. Si disparan por fuera y te matan por dentro, ¿Piensas llegar a tiempo cuando vayas más allá del intento?
Me respondí, exacto, llegaremos a tiempo.
viernes, 16 de julio de 2010
Enfermizo corazón
Estoy perdido en la nada de la luna infinita. Solo, como casi siempre, empapado en lágrimas amargas, como casi siempre, y rebelde, como casi siempre. Quiero dedicarme a este amor que tu y yo tratamos como pájaro que vuela. Hablemos de porque me enamoro de ti, y te odio a la vez. Nuestras vidas son perfectamente perfectas pero la complicamos al máximo. Que ha sido de tus besos infinitos y de tu mirada empalagosa. El amor a muerto, y lo sabemos. No quiero dejar la mente en blanco, porque caeré de nuevo en tus brazos imaginarios. No quiero saltar de esta nube que me asfixia de puro amor. Estoy enamorado, pero ¿por qué te odio?
Me encanta creer que nos besamos bajo la lluvia y que damos vueltas por el extravagante campo de amapolas verdes. Estoy enfermo, quizás seré bipolar, pero no encuentro la manera de mirarte fijamente, y quedarme impregnado a ti. No siento dolor, porque ya me lo causas tu con esas cosquillas después de las largas resacas de los domingos. Eres un amor prohibido, pero te amo y te odio a la vez.
Se me hace pesado saber que tardaré años en estabilizar mi mente, y que posiblemente me estoy volviendo loco. Pero todo tiene su respuesta, aunque ahora mismo yo no la sepa. Nuestro amor está infectado, sin embargo, ¿por qué te me haces débil, cuando nos prometimos ser fuertes?
Siempre fuiste el príncipe rebelde que quise en mi vida, pero no encajas en las piezas de mi corazón. Eres perfecto y lo sé. Plagie tu alma y lo sé. Dame una respuesta a mi pregunta, ¿por qué te amo y te odio a la vez?
Y apareciste tú abrazándome por detrás, a escondidas. Haciéndome sufrir cada vez más. Me das asco, pero te amo. Te odio eternamente, pero me fundo en tus labios, y te dejo violar mi insensible corazón que perturba mi mente. Ahora encuentro respuesta a mi pregunta. Pero no quiero que se responda solo, quiero hacerla más difícil de lo que es y quiero que todo siga así como debe ser, quiero tener la posibilidad de poder odiarte y amarte a la vez. Quiero seguir llorando de sufrimiento y ser consolado por tus labios. Quiero hacer este amor rebelde.
Y le dije lentamente, te odio y te amo a la vez.
Me encanta creer que nos besamos bajo la lluvia y que damos vueltas por el extravagante campo de amapolas verdes. Estoy enfermo, quizás seré bipolar, pero no encuentro la manera de mirarte fijamente, y quedarme impregnado a ti. No siento dolor, porque ya me lo causas tu con esas cosquillas después de las largas resacas de los domingos. Eres un amor prohibido, pero te amo y te odio a la vez.
Se me hace pesado saber que tardaré años en estabilizar mi mente, y que posiblemente me estoy volviendo loco. Pero todo tiene su respuesta, aunque ahora mismo yo no la sepa. Nuestro amor está infectado, sin embargo, ¿por qué te me haces débil, cuando nos prometimos ser fuertes?
Siempre fuiste el príncipe rebelde que quise en mi vida, pero no encajas en las piezas de mi corazón. Eres perfecto y lo sé. Plagie tu alma y lo sé. Dame una respuesta a mi pregunta, ¿por qué te amo y te odio a la vez?
Y apareciste tú abrazándome por detrás, a escondidas. Haciéndome sufrir cada vez más. Me das asco, pero te amo. Te odio eternamente, pero me fundo en tus labios, y te dejo violar mi insensible corazón que perturba mi mente. Ahora encuentro respuesta a mi pregunta. Pero no quiero que se responda solo, quiero hacerla más difícil de lo que es y quiero que todo siga así como debe ser, quiero tener la posibilidad de poder odiarte y amarte a la vez. Quiero seguir llorando de sufrimiento y ser consolado por tus labios. Quiero hacer este amor rebelde.
Y le dije lentamente, te odio y te amo a la vez.
martes, 13 de julio de 2010
Mariposa rota
Sin dolor no hay sufrimiento. - Confirmé.
Ahora mismo soy como la estatua de la libertad, represento lo dicho y mi corazón y cuerpo es de piedra. Pero no pienso, no respiro. Llevo cuatro horas en la misma roca de este sucio campo y no escabulle mi soledad. Que monótono se hacen los días con este tierno sol que me calienta. Mis alas están rotas y llenas de sangre azul, pero no pienso, no respiro.
Quise volar, como las aves de verano, quise correr, como las liebres, y quise soñar, pero mi mente silenció. Cuán triste se está haciendo la primavera, ni una miserable hoja de color verde dura en esta madriguera de basura infernal. Repito, mis alas están rotas y no puedo volar. Mi ducha diaria son los litros de lágrimas que expulsan mis ojos. Estoy en depresión, y lo sé, pero no puedo evitar caer en este profundo pozo de sangre seca que ha creado mi corazón. He pedido ayuda, pero no entienden que mi mente me está autodestruyendo cada vez más.
¿Debo arriesgarme y levantar mi cuerpo al aire? ¿Debo creer que todo está bien, mientras siento que me duele? ¿Debo preguntarme el por qué debo hacerlo? - Se oyó a lo lejos.
Me asusté pero no podía correr. ¿Que hago? - me pregunté. No quiero oír la verdad, no quiero lamentarme y creer que lo que estoy haciendo es lo contrario de lo que debería hacer. Pero vuelvo a caer en el mismo pozo de sangre seca. Y callo.
El bosque quedó en silencio, pero aquella voz profunda y asfixiante seguía preguntando. Los oídos se me estallaron, y grité: - SILENCIO, ¡CALLA!
Derepente me dí cuenta que no era nadie, me estaba creyendo mi propia película de terror. Estaba creando dos personas, con dos mismos sufrimientos en un solo cuerpo.
Ahora sonrío y me levanto. Despliego mis alas y respiro. He dominado a mi mente con un simple silencio.
Ahora mismo soy como la estatua de la libertad, represento lo dicho y mi corazón y cuerpo es de piedra. Pero no pienso, no respiro. Llevo cuatro horas en la misma roca de este sucio campo y no escabulle mi soledad. Que monótono se hacen los días con este tierno sol que me calienta. Mis alas están rotas y llenas de sangre azul, pero no pienso, no respiro.
Quise volar, como las aves de verano, quise correr, como las liebres, y quise soñar, pero mi mente silenció. Cuán triste se está haciendo la primavera, ni una miserable hoja de color verde dura en esta madriguera de basura infernal. Repito, mis alas están rotas y no puedo volar. Mi ducha diaria son los litros de lágrimas que expulsan mis ojos. Estoy en depresión, y lo sé, pero no puedo evitar caer en este profundo pozo de sangre seca que ha creado mi corazón. He pedido ayuda, pero no entienden que mi mente me está autodestruyendo cada vez más.
¿Debo arriesgarme y levantar mi cuerpo al aire? ¿Debo creer que todo está bien, mientras siento que me duele? ¿Debo preguntarme el por qué debo hacerlo? - Se oyó a lo lejos.
Me asusté pero no podía correr. ¿Que hago? - me pregunté. No quiero oír la verdad, no quiero lamentarme y creer que lo que estoy haciendo es lo contrario de lo que debería hacer. Pero vuelvo a caer en el mismo pozo de sangre seca. Y callo.
El bosque quedó en silencio, pero aquella voz profunda y asfixiante seguía preguntando. Los oídos se me estallaron, y grité: - SILENCIO, ¡CALLA!
Derepente me dí cuenta que no era nadie, me estaba creyendo mi propia película de terror. Estaba creando dos personas, con dos mismos sufrimientos en un solo cuerpo.
Ahora sonrío y me levanto. Despliego mis alas y respiro. He dominado a mi mente con un simple silencio.
viernes, 9 de julio de 2010
Lo que no dice el corazón
Hoy pienso partir el mundo. -me dije.
Rompí mis pantalones viejos y mis camisas ajustadas. Preparé la maleta y metí todos los trozos de corazón que estaban esparcidos por mi jaula.
Di un portazo en la puerta y le grité al nuevo mundo.
He vuelto a recaer en las fases del amor, ¿por qué tanto dolor en una sola caja que palpita? Me puse los cascos mientras escuchaba Marilyn Manson.
Las calles de Pamplona estaban vacías y apenas se escuchaba un solo ruido.
Los coches descansaron de ensuciar la pequeña bola asfixiante. ¡Por fin un día que no llore!
Mis labios tienen hambre, ansia de sangre rebelde. Cuando menos me lo esperaba apareció un gatito tirado en el asfalto, con una caja de cartón empapada de orina de perro. Sabia naturaleza, la diferencia entre la imbecilidad de un humano y de un animal, es que uno lo hace sin pensar y otro lo hace pensando.
Pese a mi rebeldía, aquel gatito me enterneció. Era blanco, aunque no se notara, y con una manchita marrón en la oreja. Lo metí en la maleta y seguí caminando por la infinita carretera, cuyo destino no quise saber.
La tarde se estaba haciendo fría y apenas sentía mi pequeña nariz puntiaguda.
El pobre gatito esta temblando en mi maleta, así que lo engruñé junto a mi pecho y se relajó. Éramos uno. Me derroté por aquella mirada triste e indefensa que me pedía comida y un poco de amor humano.
Me paré a los 2 kilómetros que había de distancia entre el campo y la ciudad.
Montaré la campaña aquí. -decidí.
La coloqué en medio de los inmensos árboles, y salí a buscar comida.
Soy irresponsable. Apenas puedo comer decentemente, y sé que dentro de poco moriré de tristeza. Pero no debo guiarme por la perfección que todo el mundo pretende tener, yo voy a ser diferente.
El cielo estaba oscureciendo y aborté la misión. Volví con una cesta hecha por mí de comida.
Su mirada, me volvió a enamorar. Cuando terminamos de comer, el dulce gatito agradeciéndome el calor, la comida y el amor que le estaba ofreciendo, se acurrucó en mi barriga. Me sentí madre, padre, hermano... familia.
Quizás fue lo que siempre me ha faltado a mí, y por eso ahora, estoy aquí, malviviendo en este negro y podrido corazón.
Me lamió suavemente la mano. No pude contener esa curiosa lágrima que mi rebeldía no me permitía expulsar. Al fin descargué mis malas energías. Era yo mismo.
Rompí mis pantalones viejos y mis camisas ajustadas. Preparé la maleta y metí todos los trozos de corazón que estaban esparcidos por mi jaula.
Di un portazo en la puerta y le grité al nuevo mundo.
He vuelto a recaer en las fases del amor, ¿por qué tanto dolor en una sola caja que palpita? Me puse los cascos mientras escuchaba Marilyn Manson.
Las calles de Pamplona estaban vacías y apenas se escuchaba un solo ruido.
Los coches descansaron de ensuciar la pequeña bola asfixiante. ¡Por fin un día que no llore!
Mis labios tienen hambre, ansia de sangre rebelde. Cuando menos me lo esperaba apareció un gatito tirado en el asfalto, con una caja de cartón empapada de orina de perro. Sabia naturaleza, la diferencia entre la imbecilidad de un humano y de un animal, es que uno lo hace sin pensar y otro lo hace pensando.
Pese a mi rebeldía, aquel gatito me enterneció. Era blanco, aunque no se notara, y con una manchita marrón en la oreja. Lo metí en la maleta y seguí caminando por la infinita carretera, cuyo destino no quise saber.
La tarde se estaba haciendo fría y apenas sentía mi pequeña nariz puntiaguda.
El pobre gatito esta temblando en mi maleta, así que lo engruñé junto a mi pecho y se relajó. Éramos uno. Me derroté por aquella mirada triste e indefensa que me pedía comida y un poco de amor humano.
Me paré a los 2 kilómetros que había de distancia entre el campo y la ciudad.
Montaré la campaña aquí. -decidí.
La coloqué en medio de los inmensos árboles, y salí a buscar comida.
Soy irresponsable. Apenas puedo comer decentemente, y sé que dentro de poco moriré de tristeza. Pero no debo guiarme por la perfección que todo el mundo pretende tener, yo voy a ser diferente.
El cielo estaba oscureciendo y aborté la misión. Volví con una cesta hecha por mí de comida.
Su mirada, me volvió a enamorar. Cuando terminamos de comer, el dulce gatito agradeciéndome el calor, la comida y el amor que le estaba ofreciendo, se acurrucó en mi barriga. Me sentí madre, padre, hermano... familia.
Quizás fue lo que siempre me ha faltado a mí, y por eso ahora, estoy aquí, malviviendo en este negro y podrido corazón.
Me lamió suavemente la mano. No pude contener esa curiosa lágrima que mi rebeldía no me permitía expulsar. Al fin descargué mis malas energías. Era yo mismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)