jueves, 14 de julio de 2011
Como un Ipod
Podría hablarte de mi vida de una forma tan peculiar como de hablar sin hablar, de narrar sin pronunciar sílaba alguna. Podría describírtelo como un baile bailado sin mover un sólo ápice de mi cuerpo. Podría decirte que mi vida fue todo lo que no dijo, y lo que dijo sin decir también. Fueron las historias que no contó las que destrozó mi vida. Fue la manera de mirar sin ver y de ver sin mirar. Podría decirte que mi vida funciona como funciona un Ipod, en ella hay 3000 canciones, 1000 de relleno, 1500 que conozco, 450 que escucho a veces y 50 que me las sé de memoria. Podría enumerarte cada albúm o cada lista de reproducción. Podría decirte cuantos famosos hay en ella y cuantos cantantes o artistas también. Podría traducirte la letra de cada una, podría escribirlas sin mirar. Podría decirte cuanto tiempo me costó encontrarlas y cuantas horas derroché también. Pero necesitaría más de 72 horas para hacerlo y no encuentro el cargador.
Podría depender
Hay bastantes cosas de las que suelo depender, puedo decir que la leche es una de ellas y que me cabreo cuando no hay. Cuando el colacao me la estropea con los grumos o cuando tengo que meterla en la nevera y esperar a que se enfríe. También dependo de mi perro, como el hermano pequeño que nunca tube. Podría decir que no podría estar más de una semana sin él, o que no me levante por las mañanas raspandome la cama. Puede que también dependa de mi ipod, pues no sé que haría sin él en los trayectos de guagua, o cuando estoy solo. Quizás puede que dependa también de mi cámara, pues no podría decir que tube momentos en los que odiaba al mundo y en los que puede decir que fui feliz. Hay bastantes cosas que no podría explicar por qué dependo de ellas, pues puede que dependa de la hora y el lugar, o de la sombra y la luz. Como de una ducha caliente, o una taza fría de de yogurt.
viernes, 27 de mayo de 2011
Infinitamente retorcido.
Aunque sea extremadamente complicado, aunque sea infinitamente retorcido, aunque sea exageradamente exagerado, aunque tenga un cúmulo de cosas en la cabeza que se despilfarran en cualquier instante y de cualquier manera, aunque piense demasiado, aunque dude lo indudable y apueste por lo absurdo, aunque recuerde lo que ya hace tiempo se enterró, aunque llore y llore porque si, aunque me duela lo que no hiere y se me transformen los ánimos en décimas de segundo, aunque sea capaz de cansar al más paciente. Aunque simplemente sea un caos general. Tú y solo tú buscas el orden de mi desorden, me das la calma, los mejores sueños y las más dulces noches. Tú aguantas lo que parece inaguantable y me sonríes si te sonrió y me miras si te miro y me das un beso si te lo pido. Y me quieres sin pretextos, y amas incluso mis defectos... y sabes, que aún sabiendo que quedan muchos años por delante y muchos caminos por los que perderme, siempre, evitare los que me alejen de ti, siempre estaré agobiándote, porque quizás tu eres una media naranja y yo la mitad de un limón o viceversa, pero lo mires por donde lo mires, yo nunca podría llegar a encontrar una mitad mejor.
Por pedir, pido.
Por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos dé tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido en una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines para que sólo puedas abrazarte a mí, en frente de mi película favorita… Bueno, si quieres, en frente de tu película favorita… Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y mojarnos los labios sin que nos vea la gente. Pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte cualquier estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y tu risa fuese la mejor de mis melodías, y despues, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrisa.
sábado, 23 de abril de 2011
Abril
He perdonado errores imperdonables, y también me han perdonado. Traté de sustituir personas que sé que son insustituibles, y de olvidar personas inolvidables. Ya he hecho cosas por impulso, demasiadas quizás. Ya he decepcionado a la persona más importante. Ya me he abrazado a alguien para protegerme y protegerle. He reído cuando en realidad no podía más. He hecho amigos eternos, y otros que creía que lo serían, pero no. Ya he amado y he sido correspondida, pero también me han rechazado. He gritado y he dado saltos de felicidad, y he llorado como la que más. Ya he vivido a base de amor y he hecho juramentos eternos, pero también los he roto, y he visto como los han roto. Lloro escuchando música que me recuerda a alguien o ha determinado momento, y lloro también viendo fotos de personas a las que he querido y ya no están a mi lado. He llamado, con cualquier escusa, sólo por escuchar una voz que echaba de menos. Me han conquistado con una simple sonrisa, y también a base de mucha insistencia, y también he luchado por conquistar a quién me gustaba. En ocasiones, he pensado que iba a morir de tanta nostalgia, otras no creía que tanta felicidad existiera. Pues se podría decir que más de una vez me he preguntado si piensa en mí antes de acostarse. Si recuerda todas y cada una de las cosas que he dicho o hecho. Si habrá leído una y otra vez mis mensajes. Si se acuerda de mí porque sí. Si me echa de menos cuando no me ve o si tiene ganas de verme. Si algún día se habrá quedado mirando cómo me voy. Si de verdad siente celos. Si de verdad me conoce bien. Si de verdad siente lo que debe de sentir.
domingo, 27 de febrero de 2011
Las palabras
Las palabras esconden historias que nos emocionan y nos hacen soñar. Las une caprichosamente la mano de un autor, que decide que erase una vez va antes que una princesa en un reino muy lejano, que pese a las adversidades tendrá un glorioso futuro. Las palabras son símbolos, imágenes, pero también son sueños, tus sueños, mis sueños, los sueños de un desconocido. Me gusta soñar, me gustan las palabras, dejarme llevar a mundos lejanos en el tiempo y en el espacio. Las palabras causan alegrías, tristeza, risas y lágrimas. Nos hacen viajar, nos hacen dudar. La curiosidad nos deja absortos en la lectura y la intriga se apodera de nosotros. Deseas saber como termina la historia pero al mismo tiempo no quieres que termine nunca. Ante ti mas de 354 páginas de suspiros, 250.000 frases que hacen que tu corazón lata más deprisa. Palabras que resuenan en tu cabeza. Me gusta la intriga, me gusta el terror, me gusta dudar. Me gusta leer.
martes, 1 de febrero de 2011
Ella y él
Y cuando crees que no podías amar, vas y te enamoras. Y no eres tú, y ahora eres él. Pero tú sonríes, y te alegras. Pero lloras y no sabes por qué. Y él te abraza, y tú caes al vacío. Porque no hay universo sin sus labios, porque no existe calma sin sus brazos. Porque hoy te despiertas pensando qué beso elegirás para cada momento. Pero tú eres boba y él aún más. Y no lo sientes, pero lo vives. Y cuando te das cuenta ya ha pasado todo. Ya has construido el palacio de princesa que soñabas cuando eras pequeña. Ya no sufres, ahora eres libre. Pero tú caminas, y él te sigue. Y si ella salta, él le acompaña. Porque es tu mitad del cuerpo, porque son sus pulmones tus pulmones. Y ya no piensas, y le besas. Pero ella es estúpida, y él aún más. Y se separan como una galleta partida, dejando caer los trozos de chocolate al vacío, donde hace frío. Donde se siembran los recuerdos en macetas condenadas al invierno más cruel.
domingo, 30 de enero de 2011
Sí, lo acepto.
Soy de esos que se duerme en la parte mas interesante de la película. De esos que olvidan el 14 de Febrero. De los que llegan media hora tarde y sonríen mientras piden perdón. De los que hace la maleta cinco minutos antes de salir de viaje. De los que piensa que el orgullo es lo último que se pierde. Acepto que soy el más cabezón y negativo del planeta. Que llevo el móvil en el bolsillo aunque sea cancerigeno y que primero actúo y luego pienso. Miento bastantes veces, mentiras piadosas, eso si. Que soy el ser mas imperfecto y reconozco todos y cada uno de esos defectos. Me equivoco repetidas veces y pido perdón hasta que los aceptan solo para hacerme callar. Nunca he mentido en eso del amor. He dicho que me enamoré y nadie puede decir que no. Dije que te quería y era cierto. Y si digo que ya no lo siento... una vez más repito que suelo decir mentiras piadosas.
sábado, 29 de enero de 2011
Bipolar
Puede que sea un poco raro. Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las tardes puedo ser el más odioso que conozcas y por las mañanas el más encantador. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan. Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces ni en tocarme. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye. También te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi, dejando en ellas sudor y lágrimas. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez. Después de darte cuenta de todo eso, sabrás si eres un poco inteligente, que cualquier día, a cualquier hora, me puedo ir de tu vida tal y como llegué, sin esperarlo, con fuerza y de repente. Para ese día ya habrás descubierto que es inevitable cogerme cariño. Pero no te preocupes, cuando me vaya ya me conocerás lo suficiente y sabrás qué hacer para que vuelva.
miércoles, 12 de enero de 2011
Arriesgar o morir.
Aunque llorar es arriesgarse a parecer sentimental.. Aunque acercarse a alguien es arriesgarse a involucrarse.. Aunque mostrar tus sentimientos es arriesgar tu yo interior.. Aunque exponer tus ideas o tus sueños a una multitud es arriesgarse a perderlos.. Aunque amar es arriesgarse a no ser amado de la misma manera.. Aunque vivir es arriesgarse a morir.. Aunque desear es arriesgarse a ser defraudado.. Aunque intentar es arriesgarse a fallar..
A pesar de todo, debes arriesgarte. Debes correr los riesgos simplemente porque el más grande de los peligros de la vida es no arriesgarse. Las personas que no arriesgan nada o nunca tienen nada, no hacen nada. Tal vez podrán evitar el sufrimiento y la tristeza, pero no logran aprender, sentir, cambiar, crecer o vivir. Prisioneros de sus temores, son esclavos que han renunciado a su libertad, pues sólo cuando una persona se arriesga, es libre. Los pesimistas se quejan del viento; los optimistas esperan confiadamente que los vientos cambien de dirección y los realistas, ajustan sus velas en la dirección correcta. Arriésgate... Es cierto, que puedes perder? ¿Pero has pensado en lo que puedes ganar?
A pesar de todo, debes arriesgarte. Debes correr los riesgos simplemente porque el más grande de los peligros de la vida es no arriesgarse. Las personas que no arriesgan nada o nunca tienen nada, no hacen nada. Tal vez podrán evitar el sufrimiento y la tristeza, pero no logran aprender, sentir, cambiar, crecer o vivir. Prisioneros de sus temores, son esclavos que han renunciado a su libertad, pues sólo cuando una persona se arriesga, es libre. Los pesimistas se quejan del viento; los optimistas esperan confiadamente que los vientos cambien de dirección y los realistas, ajustan sus velas en la dirección correcta. Arriésgate... Es cierto, que puedes perder? ¿Pero has pensado en lo que puedes ganar?
Él
¿Quieres que te hable de él?
Bien, él es... Él es mi canción favorita. Una de esas canciones míticas, que sabes que te gustarán siempre, y no te podrás cansar nunca de escuchar... Él es así. Es como un beso de buenos días que va acompañado de una sonrisa mañanera, o como una ducha caliente un día de nevada. Es como un abrazo. Un abrazo de esos que necesitas. Es como una de esas melodías, que sueles tararear cuando el miedo te domina... ¿Sabes qué más te podría decir de él para que lo entendieses? Podría decirte que él es todo. Pero no en el sentido típico de la palabra. Todo de verdad. Todo aquello que, una vez que lo pierdes, piensas que ya la vida no sirve más que para darte copias baratas e imitaciones absurdas de la mejor canción de amor que hayas escuchado jamás.
Bien, él es... Él es mi canción favorita. Una de esas canciones míticas, que sabes que te gustarán siempre, y no te podrás cansar nunca de escuchar... Él es así. Es como un beso de buenos días que va acompañado de una sonrisa mañanera, o como una ducha caliente un día de nevada. Es como un abrazo. Un abrazo de esos que necesitas. Es como una de esas melodías, que sueles tararear cuando el miedo te domina... ¿Sabes qué más te podría decir de él para que lo entendieses? Podría decirte que él es todo. Pero no en el sentido típico de la palabra. Todo de verdad. Todo aquello que, una vez que lo pierdes, piensas que ya la vida no sirve más que para darte copias baratas e imitaciones absurdas de la mejor canción de amor que hayas escuchado jamás.
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