jueves, 14 de julio de 2011
Como un Ipod
Podría hablarte de mi vida de una forma tan peculiar como de hablar sin hablar, de narrar sin pronunciar sílaba alguna. Podría describírtelo como un baile bailado sin mover un sólo ápice de mi cuerpo. Podría decirte que mi vida fue todo lo que no dijo, y lo que dijo sin decir también. Fueron las historias que no contó las que destrozó mi vida. Fue la manera de mirar sin ver y de ver sin mirar. Podría decirte que mi vida funciona como funciona un Ipod, en ella hay 3000 canciones, 1000 de relleno, 1500 que conozco, 450 que escucho a veces y 50 que me las sé de memoria. Podría enumerarte cada albúm o cada lista de reproducción. Podría decirte cuantos famosos hay en ella y cuantos cantantes o artistas también. Podría traducirte la letra de cada una, podría escribirlas sin mirar. Podría decirte cuanto tiempo me costó encontrarlas y cuantas horas derroché también. Pero necesitaría más de 72 horas para hacerlo y no encuentro el cargador.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario