El descubrimiento más importante de mi generación es que los seres humanos, con sólo cambiar las actitudes interiores de sus mentes pueden cambiar los aspectos exteriores de sus vidas. Nosotros somos lo que pensamos. Todo lo que somos lo somos por nuestros pensamientos. Y con nuestros pensamientos, construimos nuestro mundo. Pero, ¿la mayoría de la gente es tan feliz, como sus mentes les deja ser?
Tal vez, la verdadera locura quizá no sea otra cosa, que la sabiduría misma, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
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